VICTOR BARRERA
victorbarrerap@gmail.com
Versión 2.0
Para poder
comprender el sentido de por qué a Huitzilopochtli se le llama “colibrí
izquierdo”, es necesario recordar cuatro momentos importantes en el movimiento
de la Tierra: Los equinoccios y los solsticios. La palabra equinoccio significa
que la duración de la noche y el día es la misma: en cambio en los solsticios
es diferente, una mayor que otra.
La palabra
solsticio significa “Sol quieto”; palabra procedente del latín, solstitium. Se
llama así porque en ese momento la posición del Sol al amanecer sobre el
horizonte, parece quedase fijo durante 3 días y posteriormente, reinicia su
movimiento en sentido contrario: hacia el norte en el soslticio de invierno, o hacia el sur en el solsticio de verano (Video 1)
El fenómeno se debe al movimiento de precesión de la Tierra y marca los puntos más distantes del Sol en los hemisferios. Cada de uno de esos límites se conocen con el nombre Trópico de Cáncer (23.4o latitud norte) y Trópico de Capricornio (23.4o latitud sur) (Fig. 1)
La cultura mexica era de grandes observadores del cosmos. Conocían estos hechos y su cosmovisión está íntimamente relacionada con dichas observaciones. Uno de estas estaba relacionaba con la figura de Huitzilopochtli, la representación del Sol. El colibrí (Huitzilin) es una pequeña ave que fue asociada a Huitzilopochtli, debido a sus características peculiares que llamaron la atención de los mexicas por su belleza y versatilidad en el vuelo.
En la plaza mayor de Meshico Tenochtitlan, se ubicaba el Huey Teocalli (templo mayor) de oriente a poniente. Encima de él había dos construcciones: una de color azul al norte, y una de color rojo al sur. La primera dedicada a Tláloc y la segunda a Huitzilopochtli (Fig. 2)
Debido al
movimiento de precesión de la Tierra, dependiendo del día del
año, el Sol surge al amanecer en diferentes posiciones en el
horizonte, de tal manera que parece moverse de un lado al otro de dicho
horizonte (Fig. 3)
Las dos grandes estaciones del año en la cultura mexica eran Xopan y Tonalko: la temporada de lluvias y de la sequía respectivamente. Para verificar su inicio y terminación, los mexicas construyeron el Huey Teocalli, el Templo Mayor en la plaza del México Tenochtitlan (Fig. 4)
Los antiguos mexicanos seguían con precisión los movimientos del Sol. Usaban las montañas que rodeaban el valle del Anáhuac como referencia para registrar esos movimientos. Las construcciones de Tláloc y Huitzilopochtli encima del templo mayor, eran un observatorio astronómico que les permitía a los mexicas precisar cuándo se daban los cuatro momentos astronómicos fundamentales. El Sol surgía a la izquierda del templo de Tláloc en el solsticio de verano, entre las dos construcciones de Tláloc y Huitzilopochtli, durante los equinoccios de primavera y otoño, y a la derecha de templo de Huitzilopochtli en el solsticio de invierno. (Fig. 4)
Durante el año al amanecer cuando se observaba desde el Templo Mayor o desde el horizonte, el Sol parecía “moverse” de derecha a izquierda hacia el sur, del solsticio de verano al solsticio de invierno; y de izquierda a derecha hacia el norte, del solsticio de invierno al de verano. Si el colibrí que representaba a Huitzilopochtli (el Sol) parecía “moverse” hacia la izquierda al amanecer después del solsticio de invierno, entonces se le dio el nombre de “colibrí izquierdo”, Huitzilopochtli. (fig. 5)
Un fantástico fenómeno que no pasó desapercibido para la cultura mexica
y que quedó marcado es su cultura y cosmovisión del mundo






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